Aberdeen

m. Nombre dado a una raza bovina de los alrededores de Aberdeen. Nombre con el cual se designa en algunos condados de Inglaterra a un reptil perteneciente a la especie de las culebras orvetos, porque se la encuentra con preferencia en el condado de Aberdeen.

Aberdeen

Geog. Condado de Escocia, bañado al N. y al E. por el mar del Norte: al S. tiene el Dee inferior y el ramal meridional de los montes Grampians que lo separan de los condados de Kincardine, Forfar y Perth; y al O. otras montañas lo separan del de Banff. Sumayor longitud (del S. O. al N. O.) es de 85 millas, y su anchura media de 20 millas. Superficie: 5 102 km cuad. Pob.: 645 000 hab. El país es muy quebrado en su parte meridional, siendo sus cumbres más elevadas las de Ben Macdui (1343 m.), Cairn Gorm (1 248 m.), Loch-na-gar (1158 m.) y Ben More (1 094). En la parte baja abundan las tierras de labor y las manufacturas. Coséchase cebada, avena, patatas y nabos. La parte montañosa está totalmente destinada a pastos.

Aberdeen

Geog. Una de las ciudades más comerciales de Escocia, capital del condado de su nombre, distante 1u millas de Edimburgo por la canetera y 129 por el ferrocarril. Tiene un buen puerto en la desembocadura del río Dee y un magnífico arsenal. En 1336 esta ciudad fue incendiada por los ingleses y destrnída completamente, y posteriormente se edificó la nueva Aberdeen a poca distancia de la antigua. Hoy cuenta el distrito municipal 90 000 hab., 43 000 Old Machar y 47 000 en Saint Nicholus, es decir, la antigua y la nueva Aberdeen, distantes 2 km escasos; tiene 12 iglesias anglicanas: 17, libres; 5 de los presbiterianos unidos; 5 de los independientes, y 1de los católicos. En cuanto a medios de educación tiene dos Universidades a una milla de distancia de la ciudad, una de ellas el colegio real de la antigua Aberdeen, fundado en 1494 por Jacobo IV. Tiene también dos escuelas de gramática; tres escuelas gratuitas, dos en la antigua y una en la nueva ciudad, y una Caja de Ahorros. Cuenta además con un Hospicio, donde se educan, visten y mantienen por espacio de 5 años 90 jóvenes, hijos de los ciudadanos que han caído en la pobreza. Otra institución semejante sirve para las niñas huérfanas; otra para enseñar las artes y oficios y dos asilos para enfermos y locos. La cárcel, construida por el sistema celular, está a cierta distancia de la ciudad, así como el Hospital se encuentra en el centro. Hay en Aberdeen manufacturas de algodón, lino y lana; fundiciones de hierro, y astilleros para la construcción de buques.

Aberdeen

Geog. Ciudad situada al N. del Estado del Mississippí (Estados Unidos), en la orilla derecha del Tombigbee. Es capital del condado de Monroe, y dista 140 millas de Jackson y 225 de Mobila con la cual está unida por ferrocarril. fue fundada en 1836. Pob. 8 000 hab. Exporta algodón.

Aberdeen

Geog. Ciudad de 6 000 hab., llamada también Litle Hong Kong, situada en la isla de este nombre. Tiene muchos astilleros y diques para construcción y reparación de buques.∞∞ABERDEEN (JORGE HAMILTON GORDON, CONDE DE)∞∞∞ Biog. Hombre de Estado inglés. (N. en Edimburgo en 28 de en. de 1784. M. en Londres en 14 dic. 1860.) Después de completar su educación, viajó por Grecia e Italia y publicó al poco tiempo un Examen de los principios de la Belleza en la Arquitectura Tomó parte, como embajador extraordinario cerca del emperador Francisco I, en las negociaciones que precedieron y siguieron a la vuelta de Napoleón de la isla de Elba, y como individuo del partido tory, entró en la administración formada por el duque de Wellington en 1828 con la cartera de ministro de Negocios extranjeros. Se le atribuyen las palabras desdichado acontecimiento con que en el discurso de la corona se calificó la destrucción de la escuadra turca en Navarino; es lo cierto que Aberdeen, en nombre del gobierno, manifestó su resolución de sostener la independencia de Turquía. Sin embargo, hubo de ayudar al fin a la independencia de Grecia y reconocer la monarquía constitucional de Francia, resultado de la revolución de 1830. En la breve administración de Sir Roberto Peel, de 1834 a 1835, desempeñó el ministerio de las Colonias; y después bajo la presidencia del mismo Peel, de 1841 a 1846, volvio a ser ministro de Negocios extranjeros.
Su política exterior fue pacífica y prudente. En 1852, encargado de organizar un nuevo ministerio, le formó con los amigos de Peel y algunos whigs; este ministerio de coalición duró más de dos años, en cuyo tiempo continuó la política de paz y sobre todo la alianza con Austria. En 9 de en. de 1885, habiéndose propuesto en las cámaras un voto de desconfianza al ministerio, fue aprobado por gran mayoría y el conde de Aberdeen tuvo que dejar el poder. Desde entonces vivió retirado hasta su muerte. No era eminente como orador, y su influencia en la Cámara de los Lores se debió a su carácter personal, a su habilidad administrativa y a su posición social.

Abbot Carlos Baron De Colchester

Estadista inglés. (N. 14 oct. 1757 en Abingdón, donde su padre era predicador. M. en Londres 8 may. 1829.) Recibió su primera educación en Westminster, pasó en 177 5 a Oxford, donde obtuvo el premio de poesía latina por un poema en honor de Pedro el Grande, lo que le valió de Catalina II una medalla de oro. Estudio luego en Ginebra y allí trabó amistad con el célebre historiador Juan Miiller. Elegido para la Cámara de los Comunes en 1795, utilizó sus conocimientos jurídicos en introducir orden y regularidad en la impresión de las leyes y los estatutos del Parlamento. Prohijó calorosamente el famoso bill de Pitt contra las reuniones tumultuosas, y casi siempre estuvo afiliado al partido ministerial. En 1799 apoyó la proposición de la contribución directa (income tax) o impuesto sobre las rentas. Fue primer secretario del lord lugarteniente de Irlanda (1801) y lord comisario del Tesoro. Electo en 1802, presidente de la Cámam de los Comunes (Speaker). En 1805, resultando empatada una votación importante sobre si había o no de procesarse a lord: Melville (Dundas) el voto presidencial decidió que el ministro fuese acusado ante la Cámara de los pares. La cortedad de vista le obligó en 1817 a dimitir el cargo presidencial. Abbot fue nombrado entonces par con el título de barón de Colchester.

Abbot (Ezra)

Biog. Escritor religioso norteamericano. (N. en Jackson en 28de abril de 1819.) En 1872, habiendo seguido con grande aprovechamiento los estudios clásicos, llegó a ser profesor de interpretación y crítica del Nuevo Testamento en la escuela de Teología de la Universidad de Haward, posición que conservaba todavía en 1883. En 1852 fue elegido individuo de la Sociedad oriental americana, y en 1861 de la Academia americana de artes y ciencias. En 1864 publicó un libro titulado Literatura de la doctrina de la vida futura, en el cual cita los títulos de más de 5 300 obras diferentes sobre esta materia. Puso notas a varias traducciones de los Evangelios; coopero a la redacción del Diccionario de la Biblia, publicado de 1867 a 1870; contribuyó también a otras muchas tareas bíblicas en los Estados Unidos, y ha sido colaborador de multitud de periódicos y sociedades de literatura y exégesis bíblicas.

Abbot (Jorge)

Biog. Arzobispo de Cantorbery de 1611 a 1633. (N. en Guildford en 1562, de una familia pobre. M. 4 ag. 1633.) Su padre era tejedor. Por su aplicación al estudio fue elegido en 1597 maestro del colegio universitario de Oxford y después vicecarciller de la Universidad. En 1604 fue uno de los encargados de hacer una nueva traducción de la Biblia, y tradujo todo el Nuevo Testamento a excepción de las Epístolas. En 1609 fue nombrado Deán de Gloucester y en1611 Arzobispo de Cantorbery. Debió su posición a sus esfuerzos por mantener la autoridad y prerrogativas de la corona en materias eclesiásticas. En este cargo trabajó con gran celo para extender sus facultades y se mostró opresor y arbitrario en el tribunal eclesiástico contra los acusados. Antes de llegar a la Sede arzobispal había profesado las doctrinas del derecho divino de los reyes y de la obediencia pasiva; pero después, cuando las circunstancias le pusieron en oposición a la creciente influencia de su antiguo adversario Laud, se hizo más tolerante, así en religión como en política. Mostró suma entereza de carácter, resistiéndose a complacer al rey, que deseaba el divorcio de la condesa de Essex para que ésta pudiera casarse con el favorito Robert Carr, marqués de Somerset. El 24 de julio de1622, en una caza de ciervos, una flecha de su arco, mal disparada, hirió a un guarda de la posesión en que cazaba, y de la herida el guarda murió. De este acontecimiento se valieron los enemigos de Abbot para hacer que se nombrase una comisión que investigara el caso, la cual acordó que el Arzobispo necesitaba el perdón del Rey para continuar en el ejercicio de sus funciones. El Rey le perdono, pero Abbot se condeno a un ayuno de un mes, señaló una pensión vitalicia de 20 libras esterlinas a la viuda del guarda, y se retiró de los negocios públicos durante un año. Al siguiente, habiendo oído que el Rey pensaba dar un decreto de tolerancia a favor de los católicos, le escribió disuadiéndole de esta medida, y después se opuso abiertamente en el Parlamento al proyectado enlace del príncipe de Gales con una infanta de España. Auxilió a Jacobo I en su lecho de muerte, y se halló presente a la coronación de Carlos I en 1627. Fundó un hospital en G1uldford. Era hombre de conciencia, pero sin tacto, y dícese que de muy cortos alcances. Dejó varias producciones literarias y religiosas, entre ellas una exposición del Profeta Jonás y una Breve descripción del Mundo, que se publicó en 1636.

Abbot (Mauricio)

Biog. (N. en Guildford. M. en Londres 10 en. 1638). Hermano del anterior. Director de la compañía de las Indias orientales. En 1618 tomó parte muy activa en la conclusión del tratado con los holandeses concerniente al comercio de las islas Molucas. Representante de Londres en 1625. Lord corregidor en 1638.

Abbot (Jacobo)

Biog. Autor de muchas obras religiosas y de educación. (N. en Hallowell (América del Norte) en 14 de nov. de 1803. M. en Farmington el 31 oct. 1879.) En 1824 fue profesor de matemáticas en el colegio de Amherst, y en 1826 obtuvo las licencias para predicar. En 1828 abrió en Boston la escuela de niñas de Mount-Vernon, que dio excelentes resultados, y cuatro años después comenzó la serie de sus escritos publicando con el título de El Joven cristiano las conferencias dadas en la escuela. En 1834 organizó una iglesia congregacional en Roxbury (Massachusetts), a la cual renunció en 1838 en favor de su hermano Juan, para establecerse en Nueva-York. En 1845 estableció otra escuela para niños, y por último en 1855 dejó la enseñanza para dedicarse exclusivamente a escribir, hasta su muerte. Fue autor único de 180 tomos de obras de educación y colaborador de otros 31. Su ultima producción fue La ciencia explicada a los jóvenes, en 4 tomos impresos en Nueva York de 1871 a 1873. Su estilo es claro y sencillo, adaptado a la inteligencia de los niños y sobre todo moral y cristiano. Merecen mención su Historia de la Franconia, en 1O vol.; una serie de 40 libros de biografías de los hombres ilustres de todos los siglos y naciones, en que colaboró su hermano, y los libros de historia de Harper (nombre del editor), en 36 volúmenes.

Abbot (Juan)

Biog. Hermano del anterior, historiador y escritor religioso. (N. en Brunswick (Estados Unidos de la América del Norte) en 18 de set. de 1805.:M:. en 17 junio 1877.) A la edad conveniente se dedicó a la carrera eclesiástica. Su primera obra, publicada en 1833, fue La madre en casa, a la cual siguió pronto El niño en casa, que fueron admirablemente recibidas, y luego traducidas a la mayor parte de las lenguas europeas, así como por los misioneros de Asia y Africa. Escribió después las biografías de varios reyes y reinas; la Historia de Napoleón Bonaparte, al cual elogia extraordinariamente; a esta obra se da poco valor, como inspirada por el espíritu de partido; la vida de Napoleón en Santa Elena; la Correspondencia de Napoleón y Josefina; y la Historia de Napoleón III, tachadas del mismo espíritu; La Historia de la revolución francesa de 1789, la de la Guerra civil de América de 1863 a 1866; las Vidas de los presidentes de los Estados Unidos; las Historias de Austria, Rusia, España e Italia, y por último la de Federico II el Grande, publicada en 1871.

Abbot (Lyman)

Biog. Abogado y escritor religioso norte-americano, hijo tercero de Jacobo Abbot. (N. en Roxbury (Massachusetts) en 18 de diciembre de 1835). Se graduó en la Universidad de Nueva York en 1853, donde estudio derecho y publicó varias obras de jurisprudencia, unido con sus tres hermanos mayores, Benjamín, Vaughan y Austín, también abogados. Se separó luego de éstos; estudio teología; fue pastor de una iglesia durante un año: en 1870 publicó el Semanario Cristiano frustrado, y en 1871 se hizo editor y director del periódico La Unión Cristiana de Nueva York. En colaboración con dos hermanos suyos escribió dos novelas, que aparecieron bajo el pseudónimo de Benauly, nombre que contiene las iniciales de los tres autores. En 1872 entró como redactor literario en la famosa revista mensual titulada Harper\’s Magazine, de Harper, nombre de su distinguido editor.

Abbot (Roberto)

Biog. Teólogo inglés, hermano mayor de Jorge, arzobispo de Cantorbery. (N. en1560. M.1617.) Desempeñó elevados cargos eclesiásticos y escribió entre otras obras un tratado sobre la Supremacía de los reyes, contra las doctrinas de Bellarmino y Suarez, la cual le valió el obispado de Salisbury. Escribió de Antichristo; Espejo de las sutilezas papales; La exaltación del reino y sacerdocio del Oristo; de Gratia et perseverantia Sanctorum, etc.

Abbot (Abiel)

Biog. Eclesiástico americano. (N. en 17 ag. 1770 en Andover (Massachusetts). M. 7 jun. 1828.) Son muy interesantes sus cartas sobre Cuba.∞∞ABBOT (CARLOS, LORD TENTERDEN) ∞∞∞ Biog. Jurisconsulto inglés. (N. 1762. M. 1832.) Hizo grandes progresos en la magistratura, desempeñó altos cargos en los tribunales de justicia, gracias a la protección que le dispensó su amigo lord Ellenborough, y en 1827 entró en la Cámara de los Lords. Escribió una obra o tratado sobre las leyes relativas a la marina mercante (Londres, 1802).

Abbot (Carlos)

Biog. Botánico inglés; publicó en Belford en 1798 una obra notable.

Abbott (Samuel)

Biog. Filántropo y fundador del seminario teológico de Andover (Massachusetts). (N. en Andover 1732. M. en el mismo pueblo en 1812.) Para el sostenimiento de dicho seminario dejó 100 000 pesos. Ajustaba su conducta a máximas muy sabias, y especialmente a la siguiente: No elogies a ningún presente, ni denigres a ningún ausente.

Abasia

Región comprendida entre el mar Negro y el Cáucaso occidental, que forma en la actualidad parte de la provincia del Kuban en el imperio ruso. Su situación es verdaderamente privilegiada. Extiéndese de N. O. a S. O. desde la region volcánica del Kuban inferior hasta el rio Ingur que la separa de la Mingrelia o enotros términos desde los 44° 30\’ hasta 42° 10\’ de latitud N., esto es, en el centro de la zona templada. Limítanla por el N.E. las primeras estribaciones del Cáucaso seguidas paralelamente del lado de Occidente por estribos abruptos, tan cerca del mar que los ríos son certísimos torrentes, los valles, hondísimos barrancos, el país entero, un caos de cerros, desfiladeros, peñascos y hondonadas, la costa acantilada y el paisaje por todas partes pintoresco y magnífico. Las aguas del antiguo Ponto Euxino bañan la base de la montaña, sin que existan playas ni zona alguna intermedia. La costa parece emergida en una época reciente y quizá se halla animada desde los tiempos históricos, de un movimiento de emersión constante, aunque tan lento e irregular como suelen ser toda esta especie de oscilaciones de la superficie del planeta. Hasta la altitud de150 metros vénse escalonadas las antiguas terrazas marinas, playas abandonadas y en todo iguales a las que en la actualidad besan las inquietas aguas del mar Negro. Muchas de las fuentes de agua salobre que brotan del suelo en esta region inferior, contienen crustáceos de la misma especie que los que en la actualidad habitan dicho mar (mysis, gammarus) y se atribuye su existencia en tales parajes la presencia de las aguas marítimas en épocas remotas. El pequeño lago Abran, cerca de Novo Rosiisk, contiene una fauna semi-marina que ha ido adaptándose poco a poco al agua dulce. Es indudable que durante la época actual se han verificado oscilaciones importantes en el suelo de la Abasia. Las ruinas existentes en los aluviones próximos a Sujum-Kalej (Soukhoum-Kaleh de los autores franceses) están situadas a un nivel superior al del mar, unas, y a un nivel inferior llanuras otras, probando que durante los tiempos históricos las olas han perdido terreno, para ganarlo luego y volverlo a perder. Las ruinas de un fuerte están hoy cubiertas de 5 o 6 metros de agua y a b profundidad de 10 metros se encuentran restos de una muralla bastante espesa. Después de una tempestad el mar arroja siempre monedas, anillos y otros objetos antiguos. Los abases, que conocen perfectamente esta circunstancia, no dejan nunca de explorar la costa después de una borrasca y entre otros hallazgos verificados por ellos, merece especial mención una corona de oro descubierta entre la arena.
El clima de Abasia es muy humedo y más templado que el de las provincias vecinas. Las corrientes atmosféricas que pasan el mar Negro, vienen a chocar contra la elevada masa de la cordillera caucásica y depositan su humedad en la estrecha zona comprendida entre la costa y la cordillera. La Mingrelia, región situada al S. E. de la Abasia y en situación análoga, conserva aun su antigua fama de país humedo, pantanoso y malsano. La Abasia no es país pantanoso, porque su suelo excesivamente cortado y de pendientes muy acentuadas, no permite a las aguas estancarse. La cantidad de agua que recibe esta parte occidental de las tierras caucásicas es 10 veces mayor que la que precipitan las nubes en la región oriental o caspiana. La influencia de estos vientos humedos del Ponto se extiende hasta el Elbruz y hasta más allá del Anti-Cáucaso, cadena secundaria y paralela a la principal por la parte N.
Toda la parte del litoral del mar Negro que forma la costa de Abasia (400 km), será uno de los más hermosos países del mundo el día en que el cultivo y la canalización hayan aclarado sus inmensos y profundos bosques y domeñado el turbulento curso de sus torrentes. Entonces será, como Crimea, un sitio de recreo de los grandes sectores rusos, lo que la costa del Mediterráneo entre Marsella y Génova para los favorecidos por la fortuna en Occidente, y lo que podría ser en España la costa malagueña y granadina. Se cubrirá de villas, jardines y palacios, y sus profundas aguas serán surcadas por elegantes yates de recreo y grandes vapores. Tiene sobre la costa de Crimea la ventaja de ser más meridional y más templada, pero en cambio su pa1te septentrional está más desabrigada. La gran masa de aguas marinas a una temperatura media elevada que calienta la atmósfera durante el invierno, manteniendo hasta fines de noviembre una temperatura de 14\’ a 15\’ en toda la región. Los vientos del S. E. soplan con gran violencia en. primavera y en otoño, llevando hasta las vertientes meridionales del Cáucaso la glacial temperatura de las mesetas de Anatolia. Cuando reinan estos vientos no sólo es más desagradable la temperatura, sino que también el mar se alborota y se hace muy peligrosa la navegación a causa de la falta de buenos puertos. La parte más meridional de la Abasia, llamada Abjasia (Abkhasia, según la ortografía francesa), está,Perfectamente protegida por los gigantes del Caucaso contra los vientos del N. E., frías corrientes polares que vienen de las estepas del Caspio y del Kuma. El bora, viento huracanado, baja muchas veces de las colinas que separan a Novo-Rossiisk de la estepa y alborota el mar. El 12 de enero de 1848 todos los buques que se encontraban fondeados en la rada de Novo-Rossiisk fueron lanzados mar adentro o estrellados contra las peñas. Uno de ellos fue echado a pique por el peso de las olas medio congeladas y que se solidificaron sobre él (E. Réclus).
La vegetación del país abase recuerda por sus esplendores la de los climas tropicales. Los helechos cubren espacios inmensos en las vertientes de las montañas, formando verdaderas murallas de verdura, casi impenetrables. Alcanzan muchos metros de altura y se enredan unos en otros de mil modos. Después van pudriéndose poco a poco y formando sobre el suelo una espesa capa bajo la cual se acumulan todos los gases procedentes de su propia putrefacción y de la de otros vegetales. Las selvas de helechos son focos de fiebres paludicas que diezman la población de las aldeas construídas en sus proximidades, y los abases tienen buen cuidado de edificar sus habitaciones lejos de ellas siempre que pueden, prefiriendo para ellas las colinas y mesetas desnudas de vegetación. Donde quiera que los rusos han destruido los bosques de helechos, y lo han hecho ya en muchas partes, el clima ha mejorado rápidamente. Los helechos predominan en la zona baja. Después viene la de los grandes bosques, compuestos de hayas, encinas, castaños, avellanos y enormes matas de boj, cuyo penetrante olor invade la atmósfera hasta una gran distancia. Las vertientes de la cordillera están cubiertas en parte por una admirable planta propia de esta región, la azalea pontica, cuyas hojas de color rojo sanguíneo en otoño, contrastan con la gran masa verde de la vegetación. Se ha dicho muchas veces que la miel de la azalea pontica era venenosa, y que los hombres que la comían quedaban como aletargados y eran luego atacados de locura Juriosa. El hecho está lejos de haber sido comprobado por sabios dignos de fe, y aunque Klaproth lo refiere como cosa averiguada, coincidiendo en esto con otros muchos autores, no debe ser negado ni creído en absoluto por ahora. En muchos sitios la azalea es sustituída por los rhododendron.
A pesar de la gran cantidad de agua que la Abasia recibe y de la nieve del Cáucaso, los ríos que la recorren son muy poco importantes. La razón de esto es sencilla: media tan poca distancia entre dicha cordillera y el mar, que las corrientes de agua vienen a morir en él cuando apenas acaban de nacer. Sólo merecen mencionarse las de .la parte meridional, a saber: el Kodor, el Bejib y el Mzimta, que corren entre el Cáucaso y algunos de sus contrafuertes, pudiendo, gracias a su paralelismo con la costa, desarrollar un curso relativamente largo. La mayor parte de los valles altos fueron en otros tiempos lagos que se vaciaron por la ruptura de alguna parte de las paredes de su recipiente o por desagües subterráneos. El Mitchich, que aparece en muchos mapas como un río considerable, no es más que un brazo del Bzib, subterráneo en la parte superior de su curso. Cerca de Gagri existe un riachuelo subterráneo. El Pitsunda, vecino del Bzib, parece haber cambiado de curso durante los tiempos históricos. Del Ingur, río más considerable que ninguno de los anteriores, sólo pertenece a la Abasia la parte inferior de la margen derecha, puesto que la izquierda y la región alta son de Mingrelia.
Ninguno de estos ríos es navegable, pero todos pueden utilizarse para el riego de esta magnífica región, donde las palmeras se ven mezcladas con los árboles de Europa y existen verdaderos bosques de rosas y jazmines.
Ya queda dicho que en Abasia no abundan los buenos puertos. La primera población marítima que se encuentra viniendo de Crimea es Anapa, luego viene Noworossuskaya, o Novo-Rossiisk,después Gelendyik, Beregonaya, Dyu1:ia, Tenginsk, Weliaminouskaya, Psesnape, Dajouskii, Pervinka, Gagri, Pitsunda y Sujum-Kalej.
Los geógrafos dividen la Abasia en Grande yPequeña, y además en Abjazia. La Pequeña Abasía hállase en la extremidad N. ya en la Kabarda. La primera, o Abasia propiamente dicha, comprende casi todo el país descrito, entre la cordillera caucásica y el mar. La Abjazia es la región meridional de la Abasia, colindante con la Mingrelia. Aunque Mr. Vivien de Saint Martin, entre otros, hacen de ella una región aparte, no lo es, sin embargo, sino que por su clima y producciones forma con el resto de la Abasia una sola entidad geográfica, así como también una sola provincia.
Los habitantes de la Abasia llámanse abases, nombre con que los griegos los bautizaron; pero se denominan a sí mismos absua o el pueblo por excelencia. Antes de las grandes emigraciones ocupaban toda la vertiente meridional del Cáucaso entre el Gugur y el Bzib, y penetraban en el territorio de los Cherkeses. Los absua son más morenos que éstos y de cabellos más negros. Tienen las facciones regulares, pero su fisonomía es ruda y salvaje. Los comerciantes de esclavos, cuyo infame tráfico fue durante mucho tiempo, hasta fecha reciente, la gran plaga de esta costa, los estimaban en menos que a los circasianos, dando por ellos la mitad próximamente. Sin tener el caracter caballeresco de los Cherkeses, vivían de la guena y sobre todo de la piratería. Desde la más remota antigüedad eran temidos como piratas por todos los pueblos cuyos buques surcaban el mar Negro. Sus largas y estrechas embarcaciones, impulsadas por remos y tripuladas por 100, 200 y 300 hombres, daban caza a los buques mercantes, cuyo cargamento aprehendían, exterminando casi siempre a los tripulantes. Hasta que el mar Negro no pasó a su actual categoría de lago ruso, el comercio de su parte oriental estaba a merced de los absua. Después el gobierno ruso los persiguió activamente, y en la actualidad la piratería puede considerarse extinguida.
El elemento absua tiende hoy a desaparecer, fundiéndose en el ruso. Este va invadiendo la Abasia por su extremidad N. y por el mar. Toda la costa está ocupada por una línea no interrumpida de fortines. Los recién llegados y sus amigos y auxiliares los cosacos se instalan en el país, no con ánimo de regresar a las provincias de donde proceden, sino con el de establecerse, fundar una familia y dejar aquella tierra a sus hijos y nietos. Los rusos son los primeros colonizadores de nuestros tiempos en competencia con los anglo-sajones. Absuas puros, puede que no lleguen hoy en Abasia a 30 000, tanto a causa de sus guerras con los Cherkeses y cosacos hasta hace pocos años, como por su fusión con las razas vecinas. En 1864 los absuas componían todavía una población de 150.000 individuos; pero en 1877 estaban reducidos a la tercera parte. Mas de 20.000 emigraron por entonces a Turquía. Los valles y las colinas, en otro tiempo poblados por los indígenas, están hoy desiertos. Sólo se ven en ellos las ruinas de las antiguas casas y los cementerios.
Hist. Los abases o absuas fueron conocidos por los fenicios, los griegos y los romanos, y temidos por los navegantes de todas las naciones como intrépidos y feroces piratas que eran, según antes hemos dicho. La famosa Cólquida, donde reinaba el padre de Medea y cuyo vellocino de oro no era otra cosa que las minas del Cáucaso, comprendía la Mingrelia limítrofe de la Abjazia. Los romanos también penetraron en este país con Luculo, Glabrión y Pompeyo, dominando sobre casi todas las razas situadas al S. de las montañas, y por lo tanto sobre los absuas. La dominación persa sustituyó a la dominación romana, pero no parece probable que ni aun en los tiempos de su mayor vigor (en el reinado de Josru, 591 a 628) se hiciera sentir en la parte septentrional de la Abasia. Fueron cristianos durante un breve período, pero no tardaron An convertirse al mahometismo, aunque a decir verdad nunca fueron muy fervientes observadores de aquella ni de esta religión.
Durante esta primera época de su historia los abases no figuran más que c0mo piratas, esclavos y enemigos encarnizados de los cherkeses o circasianos, con los cuales, a pesar de la comunidad de origen, sostenían guerras continuas, en las que estos terribles montañeses llevaban, según parece, la mejor parte casi siempre. Formaban entonces una confederación de tribus guerreras con sus príncipes, sus nobles, sus hombres libres, estando los trabajos agrícolas confiados a los esclavos.
Ya en la Edad media la guerra entre los abases y el imperio griego tomó grandes proporciones. En esta época recibieron las nociones de cristianismo que hasta ellos pudieron llegar (527 -565). El emperador Constantino Porfirogeneto da en su obra acerca de la administración del imperio noticias precisas de los abases (siglo x). Muchos autores árabes y persas, entre ellos El- Istajri, Aben-Jozlan y el-Masudi, también nos dan respecto a los abases y a los pueblos del Cáucaso en general curiosos detalles. La invasión de los bárbaros, cuyos efectos se hicieron sentir en el istmo caucásico más que en ninguna otra parte del mundo, por haber sido este el camino seguido por casi todos los pueblos asiáticos invasores (hunnos, magiares, turcos, kangles, turcomanos, kalmukos, dsungaros, etc.), vinieron a traer nuevos elementos a la población de estos países. La Abasia parece haber sido la parte menos castigada por la invasión, y durante algún tiempo continuó sometida a los soberanos de Constantinopla. Esto no impedía a los abases, sin embargo, venir a piratear hasta el mismo Bósforo.
El comercio de esclavos tomó entonces grande incremento gracias a la demanda que de esta triste mercancía hacían los estados musulmanes. Los abases no sólo vendían a sus prisioneros, sino a los de su mismo pueblo, y eran, por lo general, conducidos al Cairo, donde solían ingresar en el célebre cuerpo de los mamelucos. Más de un pobre montaliés de las márgenes del mar Negro llegó de este modo a ser en Egipto un personaje importante. En el siglo XIII lucharon juntamente con los georgianos que entónces formaban el más poderoso estado de esta región contra la invasión tártara; pero no pudieron evitar la formación del estado de Crimea por estos conquistadores y su establecimiento en las mismas faldas del Cáucaso. Más constantes y de mayor interés histórico fueron las relaciones de los abases con los genoveses establecidos en Crimea (1266-1475), y que desde Jaffa extendieron su influencia por toda la parte oriental del mar Negro.
Durante toda esta época puede considerarse a los abases como pueblo completamente bárbaro o mejor dicho semisalvaje. La moneda les era desconocida y el ganado solía ser el signo de cambio. Se prestaba una vaca y se devolvía luego el animal con sus crías como réditos. A pesar de ser semi-mahometanos conservaban una porción de ceremonias y supersticiones cristianas. Veneraban la cruz y las iglesias, comían carne de cerdo, llevaban al templo ofrendas votivas, tales como corazas, armas y vestidos. Aun hoy en día una capilla situada cerca del monte Maruf y construída, según la leyenda, por el mismo San Pablo, es uno de los sitios venerados y al que los abases acuden en romería. Las espadas y armaduras de los cruzados que durante la Edad media acudieron de Occidente para combatir a los musulmanes, eran consideradas como preciosas reliquias. Pero entonces, como ahora, su templo favorito era la sombría selva y en las ramas de las encinas depositaban sus ofrendas ratificaban sus juramentos. Colocaban los cadavares entre el ramaje de los grandes árboles, pensando que tanto por el caracter sagrado de estos como por la expansión de los gases del cuerpo en putrefacción, los demonios no se atreverían a robarlo para conducirlo a los infiernos.
A fines del siglo XVI aparecieron los moscovitas en el valle del Tereck, y en 1696 se apoderaron de Azof. La marea que debía cubrir a todos los pueblos caucásicos subía. Las primeras tentativas de Pedro el Grande para establecerse al S. de la gran cadena tuvieron por teatro las márgenes del mar Caspio. No por esto tardó en llegar su vez a la Abasia. En tiempo de Catalina II, Heraclio, rey de Georgia, a quien Nadir-Xa, rey de Persia, inspiraba justos temores, entabló negociaciones con los rusos para que vinieran en su apoyo. Pertenecía entonces la Abasia al poderoso reino de Imericia, gobernado por Salomón I, a la sazón en guerra con los turcos. Rusia y Turquía acababan de lanzarse a una nueva lucha (1769), y el general ruso Totleben cruzó el Cáucaso, unió sus tropas a las de Salomón y Heracho y tomó Kutais. Derrotado poco después cerca de Poti, se volvió a Rusia (1772). A pesar de esto, al terminar la guerra los rusos quedaron definitivamente establecidos en el Kuban y en toda la parte N. del Cáucaso occidental. En 1791, después de una nueva guerra con Turquía, la Abasia pasó a ser provincia rusa, quedando en poder de los invasores el feroz Bej-Mansur, defensor de la independencia de los abases. En 1828 esta conquista adquirió el carácter de definitiva por cesión de los turcos, después de la desgraciada guerra que llevó álos rusos hasta las puertas de Constantinopla. Desde entónces la rusificación de la Abasia ha progresado mucho, sobre todo a causa de la extinción de los indígenas. Los últimos abases, reducidos a pocos millares, habitan los valles meridionales del Cáucaso. Nuevos colonos llegan todos los días de esas tierras del N. donde antes residía la barbarie. Los cosacos son el principal elemento de esta avalancha colonizadora, a la que el gobierno ruso ha dado un carácter esencialmente militar organizando los colonos por regimientos, batallones y compañías.