Abbot Carlos Baron De Colchester

Estadista inglés. (N. 14 oct. 1757 en Abingdón, donde su padre era predicador. M. en Londres 8 may. 1829.) Recibió su primera educación en Westminster, pasó en 177 5 a Oxford, donde obtuvo el premio de poesía latina por un poema en honor de Pedro el Grande, lo que le valió de Catalina II una medalla de oro. Estudio luego en Ginebra y allí trabó amistad con el célebre historiador Juan Miiller. Elegido para la Cámara de los Comunes en 1795, utilizó sus conocimientos jurídicos en introducir orden y regularidad en la impresión de las leyes y los estatutos del Parlamento. Prohijó calorosamente el famoso bill de Pitt contra las reuniones tumultuosas, y casi siempre estuvo afiliado al partido ministerial. En 1799 apoyó la proposición de la contribución directa (income tax) o impuesto sobre las rentas. Fue primer secretario del lord lugarteniente de Irlanda (1801) y lord comisario del Tesoro. Electo en 1802, presidente de la Cámam de los Comunes (Speaker). En 1805, resultando empatada una votación importante sobre si había o no de procesarse a lord: Melville (Dundas) el voto presidencial decidió que el ministro fuese acusado ante la Cámara de los pares. La cortedad de vista le obligó en 1817 a dimitir el cargo presidencial. Abbot fue nombrado entonces par con el título de barón de Colchester.

Abbot (Ezra)

Biog. Escritor religioso norteamericano. (N. en Jackson en 28de abril de 1819.) En 1872, habiendo seguido con grande aprovechamiento los estudios clásicos, llegó a ser profesor de interpretación y crítica del Nuevo Testamento en la escuela de Teología de la Universidad de Haward, posición que conservaba todavía en 1883. En 1852 fue elegido individuo de la Sociedad oriental americana, y en 1861 de la Academia americana de artes y ciencias. En 1864 publicó un libro titulado Literatura de la doctrina de la vida futura, en el cual cita los títulos de más de 5 300 obras diferentes sobre esta materia. Puso notas a varias traducciones de los Evangelios; coopero a la redacción del Diccionario de la Biblia, publicado de 1867 a 1870; contribuyó también a otras muchas tareas bíblicas en los Estados Unidos, y ha sido colaborador de multitud de periódicos y sociedades de literatura y exégesis bíblicas.

Abbot (Jorge)

Biog. Arzobispo de Cantorbery de 1611 a 1633. (N. en Guildford en 1562, de una familia pobre. M. 4 ag. 1633.) Su padre era tejedor. Por su aplicación al estudio fue elegido en 1597 maestro del colegio universitario de Oxford y después vicecarciller de la Universidad. En 1604 fue uno de los encargados de hacer una nueva traducción de la Biblia, y tradujo todo el Nuevo Testamento a excepción de las Epístolas. En 1609 fue nombrado Deán de Gloucester y en1611 Arzobispo de Cantorbery. Debió su posición a sus esfuerzos por mantener la autoridad y prerrogativas de la corona en materias eclesiásticas. En este cargo trabajó con gran celo para extender sus facultades y se mostró opresor y arbitrario en el tribunal eclesiástico contra los acusados. Antes de llegar a la Sede arzobispal había profesado las doctrinas del derecho divino de los reyes y de la obediencia pasiva; pero después, cuando las circunstancias le pusieron en oposición a la creciente influencia de su antiguo adversario Laud, se hizo más tolerante, así en religión como en política. Mostró suma entereza de carácter, resistiéndose a complacer al rey, que deseaba el divorcio de la condesa de Essex para que ésta pudiera casarse con el favorito Robert Carr, marqués de Somerset. El 24 de julio de1622, en una caza de ciervos, una flecha de su arco, mal disparada, hirió a un guarda de la posesión en que cazaba, y de la herida el guarda murió. De este acontecimiento se valieron los enemigos de Abbot para hacer que se nombrase una comisión que investigara el caso, la cual acordó que el Arzobispo necesitaba el perdón del Rey para continuar en el ejercicio de sus funciones. El Rey le perdono, pero Abbot se condeno a un ayuno de un mes, señaló una pensión vitalicia de 20 libras esterlinas a la viuda del guarda, y se retiró de los negocios públicos durante un año. Al siguiente, habiendo oído que el Rey pensaba dar un decreto de tolerancia a favor de los católicos, le escribió disuadiéndole de esta medida, y después se opuso abiertamente en el Parlamento al proyectado enlace del príncipe de Gales con una infanta de España. Auxilió a Jacobo I en su lecho de muerte, y se halló presente a la coronación de Carlos I en 1627. Fundó un hospital en G1uldford. Era hombre de conciencia, pero sin tacto, y dícese que de muy cortos alcances. Dejó varias producciones literarias y religiosas, entre ellas una exposición del Profeta Jonás y una Breve descripción del Mundo, que se publicó en 1636.

Abbot (Mauricio)

Biog. (N. en Guildford. M. en Londres 10 en. 1638). Hermano del anterior. Director de la compañía de las Indias orientales. En 1618 tomó parte muy activa en la conclusión del tratado con los holandeses concerniente al comercio de las islas Molucas. Representante de Londres en 1625. Lord corregidor en 1638.

Abbot (Jacobo)

Biog. Autor de muchas obras religiosas y de educación. (N. en Hallowell (América del Norte) en 14 de nov. de 1803. M. en Farmington el 31 oct. 1879.) En 1824 fue profesor de matemáticas en el colegio de Amherst, y en 1826 obtuvo las licencias para predicar. En 1828 abrió en Boston la escuela de niñas de Mount-Vernon, que dio excelentes resultados, y cuatro años después comenzó la serie de sus escritos publicando con el título de El Joven cristiano las conferencias dadas en la escuela. En 1834 organizó una iglesia congregacional en Roxbury (Massachusetts), a la cual renunció en 1838 en favor de su hermano Juan, para establecerse en Nueva-York. En 1845 estableció otra escuela para niños, y por último en 1855 dejó la enseñanza para dedicarse exclusivamente a escribir, hasta su muerte. Fue autor único de 180 tomos de obras de educación y colaborador de otros 31. Su ultima producción fue La ciencia explicada a los jóvenes, en 4 tomos impresos en Nueva York de 1871 a 1873. Su estilo es claro y sencillo, adaptado a la inteligencia de los niños y sobre todo moral y cristiano. Merecen mención su Historia de la Franconia, en 1O vol.; una serie de 40 libros de biografías de los hombres ilustres de todos los siglos y naciones, en que colaboró su hermano, y los libros de historia de Harper (nombre del editor), en 36 volúmenes.

Abbot (Juan)

Biog. Hermano del anterior, historiador y escritor religioso. (N. en Brunswick (Estados Unidos de la América del Norte) en 18 de set. de 1805.:M:. en 17 junio 1877.) A la edad conveniente se dedicó a la carrera eclesiástica. Su primera obra, publicada en 1833, fue La madre en casa, a la cual siguió pronto El niño en casa, que fueron admirablemente recibidas, y luego traducidas a la mayor parte de las lenguas europeas, así como por los misioneros de Asia y Africa. Escribió después las biografías de varios reyes y reinas; la Historia de Napoleón Bonaparte, al cual elogia extraordinariamente; a esta obra se da poco valor, como inspirada por el espíritu de partido; la vida de Napoleón en Santa Elena; la Correspondencia de Napoleón y Josefina; y la Historia de Napoleón III, tachadas del mismo espíritu; La Historia de la revolución francesa de 1789, la de la Guerra civil de América de 1863 a 1866; las Vidas de los presidentes de los Estados Unidos; las Historias de Austria, Rusia, España e Italia, y por último la de Federico II el Grande, publicada en 1871.

Abbot (Lyman)

Biog. Abogado y escritor religioso norte-americano, hijo tercero de Jacobo Abbot. (N. en Roxbury (Massachusetts) en 18 de diciembre de 1835). Se graduó en la Universidad de Nueva York en 1853, donde estudio derecho y publicó varias obras de jurisprudencia, unido con sus tres hermanos mayores, Benjamín, Vaughan y Austín, también abogados. Se separó luego de éstos; estudio teología; fue pastor de una iglesia durante un año: en 1870 publicó el Semanario Cristiano frustrado, y en 1871 se hizo editor y director del periódico La Unión Cristiana de Nueva York. En colaboración con dos hermanos suyos escribió dos novelas, que aparecieron bajo el pseudónimo de Benauly, nombre que contiene las iniciales de los tres autores. En 1872 entró como redactor literario en la famosa revista mensual titulada Harper\’s Magazine, de Harper, nombre de su distinguido editor.

Abbot (Roberto)

Biog. Teólogo inglés, hermano mayor de Jorge, arzobispo de Cantorbery. (N. en1560. M.1617.) Desempeñó elevados cargos eclesiásticos y escribió entre otras obras un tratado sobre la Supremacía de los reyes, contra las doctrinas de Bellarmino y Suarez, la cual le valió el obispado de Salisbury. Escribió de Antichristo; Espejo de las sutilezas papales; La exaltación del reino y sacerdocio del Oristo; de Gratia et perseverantia Sanctorum, etc.

Abbot (Abiel)

Biog. Eclesiástico americano. (N. en 17 ag. 1770 en Andover (Massachusetts). M. 7 jun. 1828.) Son muy interesantes sus cartas sobre Cuba.∞∞ABBOT (CARLOS, LORD TENTERDEN) ∞∞∞ Biog. Jurisconsulto inglés. (N. 1762. M. 1832.) Hizo grandes progresos en la magistratura, desempeñó altos cargos en los tribunales de justicia, gracias a la protección que le dispensó su amigo lord Ellenborough, y en 1827 entró en la Cámara de los Lords. Escribió una obra o tratado sobre las leyes relativas a la marina mercante (Londres, 1802).

Abbot (Carlos)

Biog. Botánico inglés; publicó en Belford en 1798 una obra notable.

Abbott (Samuel)

Biog. Filántropo y fundador del seminario teológico de Andover (Massachusetts). (N. en Andover 1732. M. en el mismo pueblo en 1812.) Para el sostenimiento de dicho seminario dejó 100 000 pesos. Ajustaba su conducta a máximas muy sabias, y especialmente a la siguiente: No elogies a ningún presente, ni denigres a ningún ausente.

Abarques De Sosten Juan Victor

Viajero español a quien la Asociación española para la exploración del Africa confió en 1879 la misión de organizar y dirigir una expedición al mar Rojo, Etiopía y Africa oriental. En los primeros d{as del año 1881 partió de Suez, y después de 18 días de navegación llegó a Massaua, desde donde se interno en la Abisinia, dirigiéndose hacia Adua, cap. de la prov. del Tigré; aquí permaneció 50 días esperando autorización del rey Juan de Abisinia para poder penetrar en su territorio. Entre tanto, reconoció las montañas del Semién, las más elevadas de esta parte del Africa; y habiendo llegado la autorización con orden al viajero de que se reuniese con el rey en Zebul, hacia esta provincia, desconocida de los geógrafos, se dirigió Abargues; el día 12 de julio de 1881 se encontraba en el sitio donde el rey Juan tenía establecido su campamento, y al siguiente le presentaba los regalos que para él le había entregado S. M. D. Alfonso XII, y que eran espadas, cuchillos, puñales, revolveres y el retrato al óleo del rey de España. El monarca abisinio recibió al viajero español con gran pompa y agasajo, y siempre le dio muestras de cariño, a pesar de haber tomado Abargues la defensa de unos desgraciados misioneros lazaristas franceses, a quienes protegió contra la aversión del rey y de sus principales dignatarios. Esto había ocurrido antes de su llegada a Zebul, y ya en este lugar supo que uno de los misioneros había sido conducido al campamento del rey, quien le había intimado que renegara de su fe, so pena de morir; el fraile rehusó y fue atado de pies y manos sobre dos troncos de árbol, y colocado a la intemperie, desnudo, para que muriese de hambre y sed. Abargues pudo salvar a este desdichado. Consiguió estos triunfos gracias al prestigio que le dieron su destreza y buena puntería al blanco, su fuerza muscular. No tardó mucho en hallarse en la provincia de Uéxa, habitada por los Gallas, cruzó y siguió durante cierto tiempo el curso del Mellé, llegó a las orillas del lago Haic, y al día siguiente de su llegada comenzó a explorarle (V. Haic). Terminada esta tarea, siguió aguas arriba las márgenes del río que vierte en el Haic, y al cabo de días de camino halló un hermoso lago rodeado por todas partes de montañas, en cuyas orillas plantó sus tiendas. Este lago era conocido en el país con el nombre de Ardibbo (V.). decidió después descender hacia el E. para cerciorarse de si el Mellé desemboca en el Hauax y torcer después hacia el S., siguiendo el curso de aquel río inexplorado y penetrando así por el pa1s de los Betxo-Oreb en las provincias ecuatoriales, y aunque sus hombres al tener noticia de tal proyecto se negaron a seguirle por temor a las tribus bárbaras cuyo territorio debían cruzar, logró convencerlos y prosiguió su viaje. Muchas penalidades y alarmas sufrió la caravana en el tiempo que duró la travesía; mas al fin, a los 14 días, llegaron a las orillas del río Hauax y plantaron las tiendas cerca de un pequeño lago formado por el choque de las aguas de aquel río con las del Mellé, y allí descansaron durante algunos días hombres y acémilas. Estaban en latitud de11º 2\’. Al siguiente día aparecieron en las inmediaciones los Gallas Dauaris, pueblo feroz cuya presencia causaba gran espanto en los indígenas que formaban la caravana de Abargues, y éste comprendiendo que iba a ser atacado y que estaba irremisiblemente perdido en tal caso, decidió huir atravesando el caudaloso Hauax, cuyas aguas poblaban los cocodrilos. Hizo conducir las caballerías una a una por entre la maleza, dejando armada y en pié una de las mayores tiendas y algunas hogueras que debían continuar ardiendo toda la noche; el guía Uoschó debía permanecer en el campamento para alimentar las hogueras y hacer algunos disparos de fusil como para ahuyentar las fieras, de modo que los salvajes creyeran que aun estaban los viajeros descuidados en sus tiendas. Abargues, que no confiaba en escapar de sus feroces enemigos, dejó a Uoschó una carta para el conde de Morphi, secretario de la Asociación africana, con algunas notas del viaje y los mapas de los lagos Haic y Ardibbo, y dio luego ord.en de avanzar hacia el Hauax con el mayor silencio. A la media hora saltaban a la otra orilla del río, y al pasar lista se vio que faltaban dos hombres y dos mulos cargados con cajas que contenían colecciones científicas e instrumentos. Como la salvación de todos dependía de la rapidez de la marcha, no fue posible buscar a los dos desgraciados; toda la noche caminaron sin detenerse, y a las 6 de la mañana del siguiente día habían recorrido ya unos 25 kilómetros, lo bastan te para considerarse en salvo. Once días después de la noche en que empezó la fuga, y hallándose la caravana cerca del lago Ardibbo, se presentó Uoschó, quien contó que se había quedado en el campamento hasta las tres y media de la mañana, hora en que, calculando que ya estarían lejos los fugitivos, se deslizó entre los zarzales y llegando al Hauax lo siguió corriente arriba, procurando no alejarse de su margen; avanzaba con dificultad, cuando de repente oyó un griterío que le indicó que los Gallas caían sobre el campamento, lo que le estimuló a correr con tal ahinco que no paró hasta perder el aliento. Prosiguió Abargues su marcha dirigiéndose hacia el gran lago DsaAdua, donde pudo sincerarse ante el rey y éste le devolvió su amistad. Regresó por último a Massaua, donde permaneció algún tiempo para restablecerse; partió para Suez y llegó a Egipto en días de rebelión y de aflictiva guerra.
La expedición había durado 17 meses y algunos días, habiendo recogido en ella más de 80 observaciones meteorológicas, otras tantas de altitudes, 14 observaciones de latitud y longitud, una pequeña colección de plantas, algunas nuevas en botánica, una colección entomológica con insectos desconocidos hasta hoy, algunas aves de las cuales hay tres especies nuevas, ejemplares de rocas, semillas de plantas nutritivas y flores raras, colección de armas de varias tribus, pieles de animales felinos, más de 130 fotografías de paisajes, tipos, plantas, etc., y un vocabulario del idioma abisinio-amariñán.
Abargues vino a España a fin de 1882; en los días 20 de febrero y 3 de abril de 1883 dio noticia de sus viajes ante la Sociedad geográfica de Madrid, y ambas conferencias las ha publicado el Boletín de dicha sociedad (tomo xv, pág. 233),con un mapa de los territorios y lagos por aquél explorados. Permaneció en Madrid durante el citado año y tomó parte muy activa en los trabajos preparatorios y en las discusiones del Congreso español de geografía colonial y mercantil celebrado en los días 4 a 12 de noviembre, en el que presentó y leyó un Resumen sobre los intereses comerciales de España en el mar Rojo y la necesidad de consulados y factorías para el desarrollo de nuestro comercio y como apoyo de nuestras comunicaciones con Filipinas, inserto en la pág. 186 del tomo r de Actas de dicho congreso. Terminado éste, regresó a Egipto, donde ya, desde años antes de su expedición, vi vía con su esposa e hijos.