Abeja Continuacion 3

.
La cera sirve también para emparedar a los enemigos que entran en la colmena, y evitar los efectos infecciosos de la corrupción. Cuéntase el caso notabilísimo de haberse encontrado dentro de una colmena un ratón muerto, empastado completamente por todos lados en un bloque de cera.

Enemigos De Las Abejas

La abeja melífica tiene muchas clases de enemigos: unos grandes, y otros más pequeños de cuerpo que ella.
Los principales enemigos son el tábano, la avispa y dos o tres especies de polillas. En algunos casos las avispas se apoderan a viva fuerza de una colmena y la destruyen; o bien obligan a las abejas a abandonar la colmena, consumen toda la miel en ella almacenada, y a veces construyen sus propios nidos en la colmena misma. La Acherontia atropas, la polilla halcón, de cabeza de muerto, que alguna vez es casi tan grande como el murciélago común, se abre paso con frecuencia en las colmenas y consume gran parte de las provisiones de las abejas. Este insecto sabe producir un sonido peculiar algo parecido al de la abeja-reina, y se supone que este sonido causa el mismo efecto que el emitido por la reina (el de dejar inmóviles a las trabajadoras).
Otras dos polillas causan grandes estragos en las colmenas: estas polillas son pequeñas: Gallería alvearia y Gallería melonella; la polilla de miel y la polilla de panal de miel, las cuales, a pesar del furor con que las abejas melíficas defienden la entrada de sus colmenas, suelen introducirse en ellas y depositar sus huevos en los alvéolos de los panales. Las larvas proceden tes de estos huevos atraviesan el panal por medio de conductos practicados en todas direcciones; y en su marcha hilan un tubo sedoso, a lo que parece, tan tupido y resistente que no permite a las abejas traspasarlos ni por consiguiente clavar el aguijón en las larvas intrusas. Estas larvas generalmente obligan a las abejas a abandonar la colmena al poco tiempo de su intrusión.
Contra los enemigos de gran tamaño desplegan las abejas recursos propios de una inteligencia superior: cuando temen un ataque levantan barricadas. A veces la entrada de la colmena se hace casi impracticable con cera y propóleos: otras veces se alza un muro de la misma sustancia tras la entrada, especie de reducto, taladrado de agujero tan pequeño que sólo puede dar paso a las abejas. Las fortificaciones son a veces de mayor ingenio y complicación.
Uno de los enemigos más terribles de las abejas es, según hemos dicho, la Acherontia atropas, pero como no aparece más que en otoño, las fortificaciones no existen en verano, época en que serían gran estorbo, por estar la colmena entonces sumamente poblada. Cuenta Huber que los reductos formados en 1804 fueron desmantelados en 1805. La esfinge Acherontia atropas no apareció aquel año; pero, al ver las abejas que volvía en gran número en el otoño de 1807, levantaron con tal presteza sus barricadas que lograron impedir las devastaciones que las amenazaban, y antes de la emigración de los enjambres en 1808 demolieron las fortificaciones, cuyo estrecho paso impedía el libre tránsito a la multitud.

Area De Dispersión

La abeja común vivía desde tiempos antiquísimos en el viejo mundo, Europa, África y Asia, pero no en América ni Australia.
Los españoles la llevaron a Méjico algún tiempo después de la conquista; mas hasta 1763 no entraron las primeras abejas en Pansacola, ni hasta 1764 en Cuba. En 1780 fue importado un enjambre en Kentucky; dos en 1793 en Nueva
Todas las abejas desempeñan un papel muy importante en la fecundación de las flores. Transportan el polen de una flor a otra y lo depositan inconscientemente sobre el estambre de una flor que, sin esta circunstancia acaso, habría quedado sin ser fecundada. Darwin ha hecho muy curiosas observaciones sobre este interesante asunto. Respecto a la cría de las abejas, como industria para obtener la miel y la cera, como a las demás particularidades respecto a las colmenas, V. Apicultura.

Abeja

Leg. Las abejas son animales salvajes. No las hace suyas el dueño del árbol en que hacen enjambre hasta que las encierra en colmena; como no hace suyos los panales en tanto no se apodere de ellos. Las abejas y los panales son del primero que los ocupa, pero el dueño del árbol puede prohibir que entren en su heredad a llevárselos. Si un enjambre volare de las colmenas y el dueño de éstas lo perdiere de vista, pierde la propiedad de las abejas y la adquiere el primer ocupante. (Ley 22, tít. 28, part. 3.ª) El Fuero Juzgo y Fuero Real contienen leyes sobre las abejas. Dispone la ley 2.ª, tít. 6.º, lib. 8 del Fuero Juzgo, que si alguno hiciere colmenar en poblado y perjudicare con él a sus vecinos, debe quitarlo inmediatamente y ponerlo donde no haga daño a hombres ni a animales. La ley 17, tít. 4.\’ del Fuero Real establece que las abejas fugadas de las colmenas por cualquier accidente, son del dueño de éstas en tanto vaya en seguimiento del enjambre, aunque se posare en árbol que no sea de su propiedad.
Por más que el art. 7.º del R. D. de 3 de mayo de 1834 dictara que la caza que cayere del aire en una finca o entrare en ella después de herida pertenece al dueño o arrendatario de la tierra y no al cazador, la ley protege de tal suerte al dueño de las abejas que no pierde el dominio sobre ellas, aunque huyan del colmenar, en tanto vaya en su perseguimiento y no las pierda de vista.
Derecho foral. -Navarra. -En donde hubiese colmena antigua no se puede hacer nuevo abejar a distancia de trescientas varas de medir paño. Nadie puede echar ni poner ningún vaso de ventura a la redonda de ningún abejar antiguo en espacio de doscientas varas, bajo la pena de perder dichos vasos. Si hubiere algún abejar antiguo que estuviera vacante por veinte años, pueden construirse en el mismo sitio o en las inmediaciones nuevos abejares.

Abeja(Picadura De)

Pat. y Terap. La picadura de estos insectos sólo produce, por regla general, una tumefacción local de la piel, acompañada de dolores urentes más o menos intensos. En los niños y en las personas de impresionabilidad muy viva, la picadura de una sola abeja puede producir algunas veces desmayos, escalofríos y una ligera reacción febril. La lesión puede hacerse peligrosa por su asiento, como sucede en las picaduras de la lengua o de la faringe, en que la tumefacción intensa puede producir la asfixia, y también en las de los ojos y la cara, porque, a consecuencia de propagarse la inflamación al cerebro y sus membranas y también en virtud de procesos embólicos, pueden presentarse fenómenos cerebrales graves y hasta sobrevenir la muerte en poco tiempo. Estos casos se observan sobre todo en los niños, en cuya autopsia se encuentra hiperhemia de las meninges y de los senos o derrames sera-sanguinolentos de los ventrículos. El peligro es proporcional al tamaño del aguijón.
Se ha observado repetidas veces la muerte a consecuencia de picaduras numerosas; pero falta por averiguar si la muerte es debida a la acción directa del veneno, o al shock ocasionado por la intensidad del dolor.
Algunos experimentos se han practicado con el veneno del Apis mellifica y del Xilocopa violacea, resultando de ellos una gran insensibilidad en los animales de sangre fría; pues aparte de cierto grado de adinamia y lentitud y dificultad respiratoria, nada importante se ha observado, permaneciendo sin trastornos las funciones del corazón, de la médula, de los nervios y de los músculos.
La tumefacción dolorosa producida por la picadura de las abejas, desaparece ordinariamente en poco tiempo sin necesidad de tratamiento alguno. Se ha recomendado como antídoto el ferrato de sosa, pero puede asegurarse que las aplicaciones húmedas, por ejemplo, el cubrir la parte con tierra mojada obra con más eficacia. El amoniaco líquido diluido, en toques sobre la parte, es un excelente remedio; forma con el veneno de las abejas un precipitado que se disuelve en seguida. Si el aguijón ha quedado en la herida debe extraerse con cuidado, a fin de no comprimir la vesícula para no derramar en la herida todo el contenido. Los gargarismos amoniacales son útiles en las picaduras de la boca y de la garganta que a veces suelen exigir escarificaciones y hasta la traqueotomía. Los accidentes cerebrales reclaman un tratamiento antiflogístico (sanguijuelas, aplicación de hielo, etc.).

Abdicacion Continuacion

Las más notables abdicaciones que registra la historia del mundo son las siguientes: Pítaco, uno do los siete sabios de Grecia, en 648 antes de J. C., abdicó del poder que ejercía en Mitilene, porque temió verse obligado a convertirse en tirano de su pueblo, como se había convertido Periandro en tirano de Corinto, después de haberle gobernado con bondad paternal.
El dictador romano Sila, después de haber cubierto de sangre y de cadáveres a Roma, abdicó el poder dictatorial por un acto de vanidad, para hacer ver que no temía el peligro a que se exponía reduciéndose a la condición de mero ciudadano (79 a. J. C.).
El emperador de Roma Diocleciano abdicó también el cetro, disgustado del poder y deseando la tranquilidad de su retiro, aunque después le pesó por los disgustos que le proporcionaron sus sucesores (305 de J. C.).

Abdicación De La Patria

Es el acto de renunciar a los derechos de ciudadanía adquiridos en un país cualquiera. Es de derecho natural, la facultad que a todo hombre corresponde de abandonar su patria y de buscar en otros países consideraciones, conveniencia y medios de subsistir.
La abdicación de patria puede ser expresa y tácita. La expresa (o directa) consiste en un acto formal de renuncia a los derechos de ciudadano de la nación a que uno pertenece. La tácita (o indirecta) consiste principalmente en el hecho de adquirir el ciudadano de una nación derecho de ciudadanía en otro país.
La abdicación expresa o directa de patria se realiza muy pocas veces. Al hombre repugna el manifestar oficialmente su resolución de renunciar a la patria de su nacimiento, por muchos y muy poderosos que sean los motivos que a ello le impulsen.
Los historiadores citan como ejemplo de abdicación directa o expresa, la de Juan Jacabo Rousseau, cuyo libro Emilio fue condenado por el Consejo de la República de Ginebra, sin que el autor hubiera sido oído ni emplazado, y sin que ninguno de sus conciudadanos reclamase contra esta violación manifiesta de las leyes. Rousseau, después de haber esperado durante diez meses una reparación, que no recibió, abdicó por escrito su derecho de vecindad y de ciudadanía en 12 de mayo de 1763. También se cita la del conde de Aremberg que renunció la cualidad de ciudadano francés que había ganado durante la República.
La abdicación de la patria supone la adopción directa o indirecta de otra y viceversa; porque el hombre no puede estar sin patria, ni es natural que tenga dos patrias a la vez. Sin embargo, la historia consigna de esto algunos casos: en lo antiguo el de Alejandro, que, sin perder su ciudadanía, fue adoptado por la República de Corinto; y en lo moderno el de General Lafayette, declarado ciudadano de los Estados-Unidos sin perder su condición de ciudadano francés. V. Naturalización.
Aunque de derecho natural, la libertad de abdicar la patria está sujeta a limitación en algunas constituciones. Las ordenanzas del reino de Prusia (1818) y el Código establecieron que la abdicación de ciudadana necesitaba previo permiso del soberano, y antes, en 1807, fue prohibida en Wurtenberg toda emigración menos la de las mujeres. De hecho y prácticamente nunca el inglés cree que pierde su condición de inglés, por larga que sea su residencia fuera de la patria.
Es notable la ley que en 1870 se dictó para la Confederación de la Alemania del Norte. Según esta ley se pierde la nacionalidad alemana tan sólo en virtud de la dimisión del derecho de ciudadanía formulada por el interesado y aceptada por el Gobierno: si el ex-ciudadano no adquiere nueva nacionalidad en el plazo de seis meses, queda sin efecto la dimisión y vuelve a ser considerado ciudadano alemán. En tiempo de guerra puede el presidente de la Confederación establecer reglas especiales sobre aceptación de las dimisiones de ciudadanía: tiene por objeto esta facultad el evitar que los ciudadanos puedan sustraerse al servicio militar.
El alemán del Norte con arreglo a esta ley no pierde su nacionalidad por haberse nacionalizado y adquirido derechos de ciudadanía en otra nación: un alemán puede tener dos patrias a la vez. V. Ciudadano, Naturalización y Renuncia.